lunes, 2 de noviembre de 2015

Visita a La Rioja (III)

Esta es la tercera parte de mi visita a La Rioja, podeis ver las otras aquí y aquí. Ese día la visita fue sólo hasta la hora de comer y vimos San Millán de la Cogolla y el Monsaterio de Santa María de Valvanera en Anguiano.


San Millán de la Cogolla



San Millán de la Cogolla es como se conoce al conjunto formado por un núcleo de población junto con los dos monasterios Yuso y Suso. Tiene su origen en la comunidad que formó un santo eremita de nombre Millán que vivió 101 años (473-574). Suso del latín sursum significa “arriba”, como se conoce al monasterio más antiguo y Yuso del latín deorsum, “abajo”. Ambos fueron declarados en 1997 por la UNESCO, Bienes Mundiales, Patrimonio de la Humanidad.

Los monasterios de San Millán son conocidos como la cuna del castellano escrito. En el siglo XI, un monje de San Millán se enfrenta a un códice escrito en latín. Va tomando notas para comprender la gramática y aclarar los significados. A esas notas las llamamos glosas, las Glosas Emilianenses, por estar hechas en el Códice latino Aemilianensis 60. Estas glosas se conservan en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia. Lo novedoso es que esas glosas están redactadas, conscientemente, en el habla del pueblo, en romance, y pueden presumir de ser la primera página de la literatura española. Es interesante que en este mismo Códice, aunque en otras páginas, se recogen también dos anotaciones, hechas por el mismo monje, en vascuence. Se trata del más antiguo testimonio escrito conservado de dicha lengua.

Se tuvo que esperar tres siglos, para que un monje de San Millan llamado Gonzalo de Berceo, considerado el primer poeta español, aplicase esta nueva lengua a su literatura. Gonzalo de Berceo nace en Berceo (población muy próxima a San Millán) en torno a 1196 y recibe una primera educación, durante su niñez, en el Monasterio de Suso.

Visitamos primero el monasterio de Yuso. Llegamos un poco antes de las 10:00 para poder verlo en la primera visita (no se puede reservar con antelación para esta primera visita) y luego ver el de Suso dónde habíamos reservado para las 12:25 a través de la oficina de Información y Turismo (teléfono o fax 941 37 30 82). Todas las visitas son guiadas y los guías son muy buenos. Cuando compramos las entradas para Yuso (6€) en el edificio de recepción de visitantes, recogimos las que habíamos reservado para Suso (4€), éstas en la planta de abajo. Hay que tener en cuenta que el acceso en coche a Suso está restringido (antes sí se podía y era toda una aventura cuando se cruzaban coches y autobuses en el trayecto). Sólo puede acceder un microbus de unas 20 o 25 plazas. Cuando se reserva la visita a Suso, realmente, se reserva la plaza en dicho autobús. La distancia se puede hacer andando (un par de kms cuesta arriba), pero eso no te permite acceder al monasterio si no tienes entrada.

Monasterio de Yuso

El origen del monasterio se refleja en una leyenda que narra como el rey García, de Nájera, ordenó el traslado de los restos de San Millán desde Suso al monasterio de Santa María La Real de Nájera. Los bueyes que tiraban de la carreta se detuvieron en el valle como si los restos del Santo no quisiesen abandonarlo, construyendo en ese lugar el actual monasterio de Yuso.

El Claustro es austero con sus bóvedas góticas. La Iglesia cuenta con un gran retablo que representa a San Millán a caballo. Destaca la sillería del coro situado en la mitad de la Iglesia y el trascoro de estilo rococó con sus dorados y filigranas de gran belleza. Tiene importancia la Sacristía considerada una de las más bellas existente en España, fue la antigua sala capitular.


La Biblioteca contiene códices y cantorales, veinticinco volúmenes de gran tamaño encuadernados en piel y sujetos por unas cuerdas, algunos llegan a pesar hasta 50 Kg. y se colocan en las estanterías deslizándolos por medio de unos raíles. Para leer estos volúmenes se empleaban grandes facistoles rotatorios y a cuatro caras. Las letras de cantorales son enormes para que pudieran verse desde todos los lugares del coro.


En el Oratorio se encuentran las arcas con los restos de San Millán y de San Felices (eremita que vivió en los riscos de Bilibio, cerca de Haro, donde se celebra la famosa "batalla del vino") construidas en plata y con incrustaciones de marfil románico, datan del Siglo XI.

En la actualidad el Monasterio de San Millán de Yuso está habitado por frailes de la Orden de los Agustinos Recoletos.

Monasterio de Suso


Ee de destacar el guía que tuvimos, era buenísimo, además de explicarlo fenomenal, era muy gracioso y se notaba que sentía lo que decía.

Del actual monasterio de Suso, construido entre los siglos VI al XI, quedan vestigios importantes de los diversos momentos históricos por los que atravesó: las cuevas rupestres donde vivían los eremitas, el primitivo cenobio visigótico, la ampliación mozárabe y por último románica.

Según la tradición, en los sepulcros del claustro fueron enterrados los siete infantes de Lara.


Monasterio de Santa María de Valvanera


Se encuentra en plena montaña, se accede por una carretera comarcar estrecha y con muchas curvas.

En el altar mayor de la iglesia se encuentra el camarín de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, al que se puede acceder lateralmente. De acuerdo con las características de la talla, la imagen de la Virgen de Valvanera es de estilo románico, siendo la más bella que existe de ésta época. Es muy llamativa la postura del Niño Jesús. Es el Buen Pastor que se vuelve completamente en busca de los hombres extraviados por el pecado, mostrándonos la Buena Noticia, el Evangelio, y recordándonos que en la tarde de la vida nos examinará del amor.


Hay varias peregrinaciones y romerías que se realizan todos los años a este monasterio como la Valvanerada, a finales de abril o principios de mayo desde Logroño. Son 65 kms andando toda la noche.
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